Tourism Dark
Parte I
Entrada.19.01.2021
Hola Amigos Lectores, turistas y visitantes de la Hermosa ciudad
de Buenos Aires, una ciudad que te envuelve y te invita a descubrirla
Hoy
hablaremos de un tipo de turismo que está muy de moda, ya que es un turismo
poco convencional, y se trata del turismo oscuro, Según Wikipedia el
Tanatoturismo o el Turismo oscuro o de dolor (anglicismos de Black Tourism o turismo
negro), es una forma de turismo que envuelve la muerte la tragedia, los viajes
a sitios asociados con la muerte a episodios trágicos o macabros de nuestra
historia y que nos trasladan a pensar que hay algo más allá del plano que
conocemos. #tourismDark#; la ciudad de #Buenos
Aires# no escapa de estos lugares que nos invitan a conocer su historia.
Hoy conoceremos a la Torre
del Fantasma, Este edificio, cuya arquitectura se corresponde con el modernismo
catalán, fue construido en 1910 bajo la dirección del arquitecto Guillermo
Álvarez. La obra se realizó por pedido de la señora Auvert Aurnaud, una de las
personas más ricas de la ciudad a principios del siglo XX. La Torre
del Fantasma es una referencia insoslayable en el barrio de La Boca. Al igual
que otros edificios de la ciudad, se le atribuye ser el escenario de hechos
extraordinarios, difíciles de ser confirmados. Tal vez la originalidad de sus
formas explique, en parte, ese tratamiento.
Su primera propietaria La Sra.
Auvert, lo disfrutó poco menos de un año; luego lo alquiló a varios artistas de
la zona. Una de ellas se suicidó tirándose desde la torre. Desde entonces,
rondan en el barrio historias de apariciones extrañas en el edificio y se
popularizó como "la Torre del Fantasma".
Se dice que Todo comenzó cuando la propietaria del Lugar María Luisa Auvert
Aurnaud, estanciera y multimillonaria, encargó a un arquitecto catalán la
construcción de un edificio de departamentos para vender. Pero quedó tan encantada
de lo lindo que era el edificio que María Luisa se instaló allí con sirvientes,
perro y loro.
Poco a poco, misteriosamente, y sin
aviso alguno los sirvientes dejaban su trabajo en el hermoso departamento y se
le fueron yendo ¡Ya no querían trabajar en ese tenebroso lugar! Dice que en las
noches más oscuras se escuchaban los gritos de julepes de la señora o de los
pocos sirvientes fieles.
Hasta que una noche, en silencio y
sin aviso, la señora Auvert abandonó la casa y se recluyó en su estancia….La
torre más alta fue alquilada a una artista plástica y se convirtió en un
atelier. Dicen que esta artista se llamaba Clementina, y era tan bonita como
amable. Todos los vecinos la querían, Un día una periodista de nombre Eleonora,
fue a hacerle una nota y tomó fotografías de sus obras. Las inconclusas y las
terminadas, fotos de todo el trabajo de Clementina y quedo encantada con sus
trabajos.
A partir de ese día se sucedieron
hechos misteriosos y comenzaron a escucharse gritos de terror que venían de la
torre, los cuales se repetían noche tras noche sin explicación alguna.
Finalmente, se supo que Clementina saltó al vacío desde lo alto de su torre.
Una tragedia sin explicación. Nada hacía pensar que la dulce Clementina podía
tomar esa decisión.
Pasaron varios días, hasta que Eleonora
reveló las fotos que había tomado días antes en el departamento de la artista,
y una imagen escalofriante apareció en
una de ellas. Era la foto del cuadro en el que estaba trabajando la pintora
¡tres abominables duendes rodeaban la pintura!
Eleonora investigó y supo de la
existencia de María Luisa Auvert y viajó a la estancia para entrevistarla.
Mientras conversaban, Doña Auvert le preguntó si creía en los duendes. Y
comenzó a contar la historia de los maléficos duendes catalanes que cuando se
alteran ¡hacen todo tipo de diabluras! Le contó que en la casona de La Boca los
duendes habían sido muy amables al comienzo, pero un maldito día uno de los
duendes quiso aprovecharse de una de las empleadas y, ante la mala reacción de
ella, el duende se convirtió en una verdadera pesadilla, poniendo en peligro la
vida de todos los que habitaban en la casa. Doña Auvert nunca había revelado
este secreto por temor a ser tomada por loca.
Cuentan que, todavía hoy, los duendes
siguen espantando a los habitantes de la casa, y aunque ya ha pasado muchos
años de esta historia aún se escuchan gritos de terror en las noches más
oscuras y frías del invierno porteño.
Cuando la visites veras que existe en la parte exterior de la Planta baja
una Farmacia y la torre está totalmente sola, cerrada e inhabitada queriendo
contarnos su historia y aunque parece mentira, hoy 100 años más tarde no hay
acceso a los visitantes y por lo que pregunte nunca más nadie subió a la torre después
de todos los eventos y el suicidio de la artista, y debemos conformarnos con
contemplar esta bella obra arquitectónica desde el exterior.
Lo que si note es que hay cierto aire
de misterio, cuando te detienes a observar por un momento la torre y recuerdas
los sucesos que ocurrieron, pareciera que
aun puedes ver la silueta de Clementina a través de las ventanas.(informacion recopilada de la pagina de buenos aires ciudad y visita personal a la torre)

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